Me levanto con la enorme luz del sol reflejándose sobre mi cara. Son las 9 de la mañana, deberia estar durmiendo, pero algo me impide hacerlo hasta que lo recuerdo, ayer estuvimos mis hermanos y mi padre pescando desde la mañana hasta el anochecer para este dia, el Dia de la Cosecha ya que, todo el distrito luego de la cosecha, lo festeja con un banquete de comida, mientras que dos familias tragan el alimento con una enorme angustia.
Ya que la cosecha es en orden cronológico (empieza en el 1 y termina en el 12) para que ninguna persona del Capitolio se pierda en vivo y en directo el envio de muerte de los tributos del distrito, y yo vivo en el distrito 4, el festival se realiza a la mañana, cuando de seguro los tributos profesoniales del 1 y el 2 ya están en los lujos del tren que los enviará al Capitolio.
Nunca me gustaron esto de los juegos, en realidad creo que a nadie, solo a los primeros distritos ya que siempre los vencedores son de allí y un paquete de teselas mensuales les cae bien. Me da mucha pena ver todas esas personas muriendo, sobre todo a los más niños.
Cuando menos me doy cuenta falta media hora para que suene la alarma que nos avisa que debemos ir a la plaza donde esta el Edificio de Justicia. Ayer pasé practicamente todo el día en el rio asi que ya no necesito un baño, solo me pongo una camisa blanca un pantalon beige muy liviano que casi siempre lo doblo hasta mis rodillas para pescar y unas sandalias de cuero que heredé de mi hermano James. En realidad casi toda mi ropa es heredada ya que soy el tercer hermano de cuatro varones, el mayor William de 18, James de 16, yo con 14 años y por ultimo mi adorable hermanito Dylan de 6 años.
Mi familia fue siempre muy unida y feliz, mi mamá se dedica a cuidar mi casa y mi hermanito, y a cocinar las presas conseguidas por mi padre, mis hermanos y yo. Para mi distrito somos pobres, aunque seguro que para el 11 y el 12 somos clase media. Aunque lo unico que coma sea pescado y mas pescado, soy feliz con mi vida. Además en mi tiempo libre, estoy con mis vecinos jugando o en el rio nadando. La verdad me gusta mucho nadar, lo hago desde que nací, mi padre me enzeñó, su padre le enzeñó a el y asi. Al parecer es una tradición familiar y ser un cazador y nadador es característico de un Odair, además de sus ojos verdes y pelo rubio oro.
En fín, espero en el comedor hasta que estén listos mis hermanos, William ya estaba antes que mí, es muy ordenado y puntual en sus tiempos, lo contrario a James que es muy despistado y olvidadizo, apenas atrapa tres prezas en un día.
Acaba de sonar la alarma de aviso y se abre bruscamente la puerta de mi dormitorio con James saltando en una pata tratando de ponerse una de sus botas. Nos reunimos los 3, y mi madre y mi padre nos miran con cara de nervios, la inseguridad de que esta sea la ultima vez que vean a uno de sus hijos. Nos damos un abrazo y nos dirigimos los tres a la plaza. Empieza a brotar de mi una sensación de nervios pero al rato se me olvida al ver a mi amigo de la escuela, Tracy, este chico me agrada, es el mejor alumno del salón, el de las mejores notas, y siempre esta hablando de mí, de como cazo y de mi habilidad para nadar, nose la verdad cuando me vió, quizas mi padre le vendió mis prezas, ya que no solo basta con alimentarnos sino también para conseguir unas monedas. El se encarga de venderlas en el centro de la ciudad en un local que a veces atiende mi madre.
Seguimos caminando a el lugar del espectáculo escuchando de como Tracy hizo para deducir uns activdad de matematicas y que si no la entiendiera, podria venir a casa a ayudarme. Sus charlas me aburren, pero me hacen olvidar de la cosecha hasta que veo una multitud de gente. Hemos llegado.
Me despido de Tracy para ir a registrarme, aunque la despedida dura poco porque cuando me doy vuelta esta atrás mio.
Algo me llama la atencion, algo que no habia antes, nos registran con una gota de nuestra sangre, los agentes de la paz te pinchan el dedo y lo extraen. Espero que no me duela.
Luego de esto, me dirijo a mi fila con los chicos de mi edad, la verdad que no me gusta esto, soy demasiado alto mientras que los que estan al lado mio, no, y me siento raro.
Espero un rato, el alcalde y otras autoridades se sientan en una sillas del escenario, como es habitual y esperan a que el/la enviada del Capitolio sortee a los tributos.
Llega sin hacer mucho ruido, es una chica, va, eso creo ya que esta cubierta por una capa de maquillaje colorido y chillon. Tiene unos altisimos zapatos en los que hasta yo parezco enano, un vestido verde resaltante y no logro ver más porque no quiero tener esa imagen a la noche. Empieza diciendo lo mismo de siempre, lo mismo de cada año, el alcalde da su discurso, pasan el video explicando las causas de los juegos hasta que llega el momento de la tension.
-Es hora de elegir a los tributos de estos juegos, que tendran el orgullo de representar a el Distrito 4 en los sextuagesimos quintos juegos del hambre, como siempre, las damas empiezan.- dice la mujer. Se dirige a una urna y saca al primer papel que toca
-Amanda Jepsen
No tengo una mas minima idea de quien es, pero luego la veo subir al escenario, es una chica de 15 años que la conozco, vive cerca de mi casa, y su madre es amiga de mi madre. Me han hablado muy bien de ella, al parecer es una muy buena cantante y persona, y algo simpatica. Pobre de ella, no se por qué, pero espero que alguien se ofrezca voluntaria por ella, aunque solo se escucha un silencio de alivio de los demas.
La dama del Capitolio le pregunta su nombre y ella contesta antes de romper a llorar:
-Amanda. se traga la saliva y lo repite:
-Amanda Jepsen.
Me siento muy mal aunque no la conozca, hasta que la tristeza se remplaza por muchos nervios cuando la mujer se dirige a sacar el papel de la urna de los hombres
Me pregunto quien será, si lo conoceré o no. Luego me desconcentro mirando a la tributo mujer, la verdad podriamos haber sido amigos, mi mente se empieza a centrar en ella, hasta que veo que todos los ojos se dirigen hacia mi, la verdad no se que pasa, la gente me mira como queriéndome decir algo, ¿se notó tanto que miraba a la chica? Hasta que luego escucho una voz que dice:
-Finnick Odair, por favor, ¿donde estás?, sube al escenario querido.
Si alguna vez te preguntaste como fueron los Juegos del Hambre de Finnick Odair, el chico de los azucarillos y el tridente, el simpatico y apuesto nadador, el vencedor que se prostituia y mucho más, aquí lo tienes. Espero que te guste y que sea como lo imaginaste. Por favor si te gusto dale en click de seguir a mi blog, yo también te seguiré.
lunes, 11 de noviembre de 2013
CAPITULO 1: "La Cosecha"
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