Veo que la cara de Amanda se ha transformado de felicidad a preocupación y nervios. Esto me produce lo mismo, aunque al instante cambio de cara. ¿Quíenes son ellos para intimidarnos? ¿nos preocupa que nos vienen a decir? No, por supuesto que no, de todos modos sabemos que nos quieren matar como al resto de los tributos. El miedo no entra en los juegos, si los quiero ganar debo ser fuerte. Me da igual lo que me vengan a decir, de todos modos no pienso hacer alianza con ellos, y si me buscan en la arena por no haberlo hecho, los esperaré con un cuchillo en manos.
-Hermosos trajes, felicitaciones a sus estilistas.-dice la chica con una sonrisa picara.
-Muchas gracias.-digo yo con tono fuerte y con cara de indiferencia. Al hacer esto, por una extraña razon, el chico del 2 se contiene una risa.
-Bueno, nos vemos mañana en el entrenamiento, ahí veremos sus habilidades.-dice la albañil que ahora se que se llama Jennifer y cuyo compañero Brast
-Por supuesto, allí nos veremos.-digo con la misma cara indiferente
Los profesionales se retiran y veo que vuelven a sus seguros aliados del 1.
-Wow, ¿cómo hiciste para hablarles en ese tono?.-me dice Amanda más relajada, pero aun con algo de preocupación
-Y si son solo personas, ¿o no?, yo no les tengo miedo, son los juegos, obvio que los profesionales como todos los tributos intentaran matarnos...-sigo diciendole casi todo lo que habia pensado hace rato.
-Tienes razón Finnick, ¿pero no recuerdas a Mags? Pasar desapercividos.
-No me importa, ya esta, ya lo hice, no pasó nada.-digo con algo de enojo. No me importa si los enfrentaré al final de los juegos, o mañana en el entrenamiento, en algún momento debo matarlos.
-Claro, como tú tienes muchísimas posibilidades de ganar, no todos somos así Finnick-Amanda empieza a lagrimear y a hablar menos entendible-hay algunos que de seguro morirán, como yo-Amanda no aguanta más y se pone a llorar- tengo miedo, tengo miedo a todo lo que el Capitolio pretenda contra mí.
Entiendo a Amanda, me siento muy triste por haberle dicho eso, la rodeo entre mis brazos fuertemente, Amanda intenta escapar de mí, pero segundos después, no aguanta la necesidad y carencia de cariño y me deja atraparla, y ella también me abraza. Su cara se apoyan sobre mi cuello y sus lagrimas caen como un río que me recorre todo el pecho hasta que se seca. Yo al ser mas alto apoyo mi cabeza sobre la suya y le acaricio el pelo suavemente. Tambien de vez en cuando le doy besitos en la frente y en la mejilla.
-Perdón Amanda, la verdad no me dí cuenta, perdón, me siento muy mal por haberte dicho eso. Pero no te preocupes, yo estaré contigo en los juegos, y no te abandonaré, te protegere hasta el ultimo segundo de nuestras vidas. Lo prometo.
Amanda deja de llorar un poco y siento que sus manos además de abrazarme, me empiezan a acariciar toda la espalda y mi cabello. Me gusta mucho esto, nunca había abrazado así a una persona, nunca habia sentido un afecto tan grande de una persona hacia mi, asi que nos mimamos y consolamos por un largo rato. Cuando nos damos cuenta, estamos casi solos en la sala, casi todos los tributos se han ido, y veo que Mags me mira con una cara de cariño y aprecio. Amanda se va a hablar con su estilista y mi mentora viene hacia mi.
-Que orgullo me da saber, que soy la mentora de dos tributos que se protegen y defienden uno por otro, que se quieren y que son valientes. Finnick, definitivamente, eres un chico especial.-me dice con una cara nostálgica
Las palabras de Mags me han envalentado un poco y me ha hecho rearfirmar mis ganas de ser aliado de Amanda.
-Muchas gracias Mags, yo estoy orgulloso de tener una tan buena mentora.
Mags se va y me quedo solo por un rato, hasta que me interrumpe la presencia de extraños, son los tributos del distrito 12, un chico alto y delgado de mas o menos 16 y una chica delgada tambien pero tan solo de 12 años. Me pregunto por qué nadie se ofrecio voluntario por esa chica, en mi distrito seguro lo harían.
-Hola, mi nombre es Finnick, mucho gusto-digo con una sonrisa y tono alegre. La verdad no me preocupa ser de esa forma con mis enemigos, los del 12 casi nunca sobreviven ni al baño de sangre, y estos dos no tienen pinta de ser la excepción.
-Hola, mi nombre es Ned y el de mi compañera Sara, un gusto conocerte para nosotros también.-me dice el chico, y luego agrega algo tímido- felicitaciones por tu traje, han estado geniales.
-Muchisimas gracias.-le estoy por decir que ellos tambien estan geniales, pero luego veo sus pobres trajes, va, en realidad no hay traje, estan desnudos y cubiertos de polvo de carbón, solo logro decir- los suyos son lindos también.
Los chicos me miran con una cara como si estuvieran diciendo sarcásticamente: si, claro. Los tres empezamos a reírnos por un rato. Veo que su mentor, Haymitch, nos está observando de reojo. Sospeche que lo hacia hace rato, aunque desde que nos reímos cambio su cara seria por una de felicidad.
Veo que mi equipo se esta yendo a la planta sin mí, asi que me apuro en despedirlos para irme corriendo tras ellos.
-Bueno, ya es hora de irme, nos vemos mañana en el entreno.-digo guiñandoles el ojo.-los saludo a los dos, y cuando le estoy dando el beso a la chica veo que Haymitch me levanta el pulgar con una sonrisa, yo repito su gesto y me voy corriendo por detrás de mi compañera. Al estar ya cerca de ella, suelto los brazos y se los lanzo, la agarro por el cuello y le doy un besito amistoso en la mejilla.
-Que malos que son, ¿por que no me esperaron?-digo riendo.
-Veíamos que estabas muy ocupado hablando con tus amigos del 12-dice Amanda riendo también, luego cambia un poco el tono y pregunta-¿que querian?
Mags para la oreja para escuchar y yo digo:
-Nada, solo me felicitaron por mi traje, me hicieron un cumplido, nada más.
-Mmmmm, no vaya a ser cosa que esos flacuchos sean profesionales y te maten sin que te des cuenta.-dice Mags riendose
-Pues, a mí me han caído bien.-digo seriamente
-A mí tambien el borracho de su mentor.-responde con más risas
Nos dirigimos hasta el ascensor, aprieto un boton y se abre la puerta, apretamos el 4 y el ascensor se empieza a elevar. Al comienzo, Mags se tambalea un poco pero Amanda la agarra de un brazo. Luego que se puede parar por si sola dice:
-Duerman temprano, mañana les espera un duro entrenamiento, aprovechenlo lo más que puedan, vayan a todos los puestos y traten de no llamar la atención, eso lo dejaremos para el entrenamiento privado.
El ascensor se abre y llegamos a nuestro hospedaje. Nunca habia visto nada como lo que tengo al frente, el tren en el que nos llevaron al Capitolio es una chatarra al lado de esto. Me quedo boquiabierto, piso de marmol, paredes altas, arañas lujosas y muchísimas cosas más.
-A sacarse sus trajes rápido y venir a la cena.-dice mi acompañante
Un avox me dirije a mí y a Amanda hasta nuestras habitaciones. Este me señala una puerta que supongo que es mi habitación. Abro la puerta e ingreso. No hay muchas cosas. Un armario, una gigante y cómoda cama, y una pared-pantalla es lo unico que distingo a primera vista. Me tiro a la cama, pero luego suelto un grito porque me olvide que llevo puesto la coraza escamosa. Escucho pasos rapidos y fuertes y veo a Amanda entrando a mi cuarto.
-¿Te pasó algo, o acabas de ver el baño?
-No, me tire a la cama con el traje y me auto-lastime.
-Jajaja, solo tu podrías Finnick-Amanda estrecha su mano para ayudarme, la acepto y me levanto.
-Oye, ¿que tiene el baño para gritar?
-Ven conmigo-dice mi compañera con una sonrisa. Abre una puerta y lo veo, una enorme bañera con muchos botones, todos los muebles de marmol, un olor a rosas, espejos por todos lados, y cosas que no sé cuales son sus nombres.
-Wow-digo con cara sorprendida.
-Si, oye creo que ya es tarde, sacate tu traje, te espero en la cena.- Amanda se va
Me quito mi traje por la cremallera de atras, el collar y la corona, de repente noto algo que me pone feliz, mis estilistas no me han quitado mi pulsera que tengo en el distrito. La había hecho yo con mi hermanito un día en la playa, recolectamos conchas y las pusimos en pedazo de cuerda de una red. Me quedo mirando feliz mi pulsera, me pregunto por qué mis estilistas no me la quitaron, capaz se confundieron pensando que era parte del traje. Un grito me interrumpe, es mi acompañante que me grita que vaya a cenar. Estoy desnudo, aunque todavía con la pintura de mi cuerpo y los detalles que me hizo Ashley en los pies, manos y rostro. No tengo tiempo de quitarmelos asi que solo me pongo la primera prenda que encuentro al abrir del armario y salgo de mi habitación.
Al llegar a la mesa veo la reaccion de todos, empiezan a llorar de la risa, estan rojos de tanto hacerlo, incluso veo que Mags esta tirada en el piso agarrandose la cabeza de la risa. Agarro mi plato y me veo. Parezco un monstruo marino con piyama. Me veo y me sumo a ellos. En unos minutos todos nos tranquilizamos.
Veo la comida, empanadas, cerdo, muchisimas salsas, bebidas, sandwiches, y muchas cosas más que nunca en mi vida habia visto y menos saboreado. Empiezo a comer y comer, disfruto este momento como ninguno, me impresióno al ver tanta variedad. Estoy acostumbrado a comer unicamente pescado. La verdad casi ya me habia hartado del pescado, pero aunque sea agradezco por haber tenido comida, no como seguro los del distrito 12, por su cuerpo de seguro pasan hambre. Me imagino como estarán ahora al ver toda la comida.
-¿Cómo te encuentras para mañana Finnick?- pregunta Amanda
-No lo sé, creo que bien, espero encontrar un tridente allí- digo riendo. Riendo porque sé que es imposible encontrar un tridente en los juegos.
-Quién sabe, quizá encuentres algo muy parecido, además está el puesto de nudos, yo se hacer unos muy buenos, y de seguro tu también.
-¿Sabes hacer nudos?- dice Mags
Amanda asiente
-Podemos hacer mucho con ustedes dos chicos.-dice mi mentora
Seguimos hablando de cosas poco importantes, hasta que el sonido de la television nos interrumpe.
Si alguna vez te preguntaste como fueron los Juegos del Hambre de Finnick Odair, el chico de los azucarillos y el tridente, el simpatico y apuesto nadador, el vencedor que se prostituia y mucho más, aquí lo tienes. Espero que te guste y que sea como lo imaginaste. Por favor si te gusto dale en click de seguir a mi blog, yo también te seguiré.
martes, 31 de diciembre de 2013
CAPITULO 7: "Conociendo al enemigo"
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