-Andando.-le digo a Amanda guiñandole el ojo. Yo subo primero al carruage y luego estrecho la mano a Amanda para ayudarla a subir. Algo me sobresalta, siento algo raro en mi cuerpo y cuando me fijo bien, tengo un tajito chiquito en una parte del traje en mi pierna, no me preocupo porque desde lejos ni se notará, pero luego me acerco muy atentamente y puedo ver que del tajo le sigue una linea que recorre todo el traje. No lo logro comprender pero tampoco me importa, igual estoy fenomenal.
La verdad, con nuestros trajes ambos estamos confiados, demasiados, no hay nervios, solo ansias de salir afuera. Ya todos los tributos y carros estamos ordenadosy listos, asi que aprovecho el momento para espiar los disfrazes de los demás. Los del distrito 1 estan lindos, con trajes transparentes y repletos de brillos, los del 2 vestidos de albañiles y los del 3 de unos rayos eléctricos. Que suerte que los profesionales estén al frente, por ahora no nos pueden ver. Quiero girar la cabeza para mirar a los otros pero algo me tira de las aletas, es Mags.
-Bueno, ya no hay nada más que decir, sus estilistas hicieron un trabajo excelente, están fabulosos e increíbles. Creo que ya saben todo, sonrisas, saludos, besos. Este es su momento, los juegos no empiezan cuando suena el gong, empiezan en este preciso momento, cuando esas puertas se abran. Muchos exitos.
-Muchas gracias Mags, lo harémos.-dice Amanda.
Por un momento hay silencio y no hablamos. Estoy pensando en algo para decirle a Amanda, pero mientras lo hago ella me gana diciendo:
-No sé si te diste cuenta Finnick, pero estoy casi a tu altura, todo un milagro eh.-Amanda deja escapar unas risitas.
-Oh, tienes razón, recien me doy cuenta, ¿acaso tu estilista te ha operado para hacerte más alta?
-No Finn, jaja, por supuesto que no, solo tengo puestos unos zapatos de plataforma.
El silencio vuelve a reinar por unos momentos, y no me aguanto a preguntarle:
-¿Estas nerviosa?.
-Pff ¿de veras?, no veo la hora de que nos vitoreen allá afuera.
-Ah, me alegra mucho eso.
Nos cruzamos una mirada amistosa, creo que tenemos más que claro que el noviasgo no ocurrirá. Las puertas se abren de repente y los carros empiezan a salir uno por uno.
Amanda me tira una sonrisa seductora y me dice:
-Demosles al Capitolio algo para divertirse.
Los aplausos por parte de los habitantes abundan al ver a los tributos profesionales, al salir los del distrito 3 disminuyen notablemente, pero cuando salimos yo y Amanda aumentan y aumentan como si fuera una ola inmensa, son tantos que me quedo en estado de shock, nunca había escuchado tantos gritos, silbidos, vitoreos, aplausos, hay de todo. Me siento mas fuerte que nunca, los aplausos no sesan, mis oídos estan por explotar de tantos gritos. Nos miramos con Amanda que esta saludando con besos y una sonrisa de oreja a oreja a todos. Me doy cuenta que debo hacer lo mismo y me dedico a sonreir y lanzar saludos y besos estirando y moviendo los brazos para que mis aletas reluzcan, veo la cara de la gente, roja y con la boca tan abierta que creo que se les partirá. Tiro un beso a el público y veo como el himno de los gritos se torna agudísimo por las chicas. Veo que algunas lloran al verme y me tiran muchas cartas. Han aumentado el sonido del himno porque los gritos son muy fuertes, tanto que tapan el sonido de su música. Vemos con Amanda como recorremos un circuito de flores tiradas por los habitantes del Capitolio. Nos volvemos a mirar de nuevo y reímos de la alegría.
Nos dedicamos unos minutos a hacer lo de siempre, pero por un momento algo inesperado, o creo que inesperado para mí sucede, el pequeño tajo, el que me había visto antes de entrar , se empieza a agrandar y empieza a recorrer el circuito que tambien habia visto antes desprendiendo gotas de agua, cuando termina, siento que la tela cae de mí y me siento un poco más ligero. Mi traje se limita a taparme desde un poco abajo de la terminacion de mis piernas hasta abajo de mi ombligo y luego una parte de la tela cruza en diagonal como un tirante llegando a un hombro y volviendo, llegando a la terminacion de mi espalda, lo que me tapa un pectoral. Me veo y se me ruboriza el rostro, me da mucha verguenza mostrarme tanto en la televisón. De repente otra ola arraza con todo el Capitolio, es un solo grito agudo estridente y fuertísimo. Todas las chicas no me sacan los ojos de encima. Trato de parecer un poco sexy limitandome a sonreír solo del lado izquierdo de mis labios y me sale muy bien. Las chicas mueren por mí.
Luego de recorrer todo el circuito bañado en ofrendas tiradas por las habitantes del Capitolio, paramos en el final para escuchar el discurso del presidente Snow.
Me he olvidado de Amanda, giro a mi costado para verla y veo que esta sonriendo.
-Buen trabajo.-dice Amanda riéndose.
-Gracias mi sirena.-le digo riéndome igual que ella. Ahora que la veo bien puedo deducir al fin porque me resulta tan familiar, es el calco exacto a la sirena que se encuentra en la cabezera del barco por donde navegaba en el distrito para pescar.
El presidente Snow sale en medio de enormes y abundantes banderas del Capitolio y se posa en frente de nosotros en una tarima.
-Buenas noches, y bienvenidos tributos. Es un honor tenerlos aquí.-por un momento Snow me larga una mirada algo asombrado, sus ojos me intimidan algo, no sé que hacer asi que me limito a mirar a otro lado, luego se despide diciendo lo de siempre- Felices Juegos del Hambre y que la suerte este siempre de tu lado.
La multitud aplaude y damos la vuelta al circuito. Los aplausos ya no son tantos como en la ida, pero igual son muchos. Me pongo el tridente delante de mí para tratar de taparme algo.
Llegamos a la puerta donde salimos y nuestros estilista y mi mentora nos esperan. Mags esta con una sonrisa muy orgullosa y nos aplaude. Nuestros estilistas, con una sonrisa de oreja a oreja, dando saltitos como los de un conejo y aplaudiendo como niños de cinco años. Al ver esto giro la cabeza para ver a Amanda, al instante en que nos miramos, es como si ya nos entendieramos y empezamos a reirnos desaforadamente, incluso por un momento nos empieza a faltar el aire, nos tratamos de calmar un poco, pero volvemos a ver a nuestros estilistas saltando como estupidos, nos volvemos a mirar y nos volvemos a tentar, y no resistimos a reirnos de nuevo.
Cuando nuestros estilistas se dan cuenta que nos reimos de ellos y nosotros ya nos tranquilizamos, bajamos de nuestro carruage. Además somos los unicos que seguían ahi arriba, por lo que cuando bajo, veo que los profesionales del 1 nos miran, ya nos observaban hace tiempo, pero cuando nos miramos mutuamente se genera un ambiente tenso, aunque luego de un tiempo, los profesionales cambian su direccion de vista.
-Excelente, fenomenales, nunca unos tributos se habían lucido de esa manera, estoy muy contenta por ustedes, de seguro que ya tienen todos los patrocinadores ganados.-dice Mags con una sonrisa que nunca había visto.
-Muchisimas gracias Mags.- digo dandole una sonrisa de admiración.
-Ayyyyy!!! No lo puedo creer, tenía raazoon teniaa razoon, sabia que todos se morirían por ustedes. Ayy sii. Estuvieron excelentes, espectaculares, fenomenales, brillantes, hermosos.-Ashley sigue diciendo muchísimos más adjetivos acompañados de la misma danza que al principio y yo y Ashely volvemos a tener un ataque de risa por enésima vez.
-Muchísimas gracias, todo este logro es por ustedes, sin ustedes hubieramos pasado desapercividos.-digo a mis estilistas
-Oh claro, eso ya lo sabia.-dice Ashley
Veo que Mags esta con otros vencedores hablando y a mis estilistas los han agarrado otros para seguro alabarlos por su excelente trabajo.
Por un momento recuerdo lo que dije: sin ustedes hubieramos pasado desapercividos. También recuerdo lo que me dijo Mags.
Pienso en las consecuencias que traerá el desfile, tanto positivas como negativas, pero algo lo interrumpe, es Amanda que me esta pellizcando.
-Auch.-digo- ¿y eso por qué?
-Mira allí, se estan acercando.
En un primer momento no veo nada, hasta que veo un par de albañiles que se acercan mirandonos cada vez mas, son los profesionales del distrito 2 que vienen a hablarnos.
Si alguna vez te preguntaste como fueron los Juegos del Hambre de Finnick Odair, el chico de los azucarillos y el tridente, el simpatico y apuesto nadador, el vencedor que se prostituia y mucho más, aquí lo tienes. Espero que te guste y que sea como lo imaginaste. Por favor si te gusto dale en click de seguir a mi blog, yo también te seguiré.
viernes, 20 de diciembre de 2013
CAPITULO 6: "El desfile de carros"
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